RIESGOS Y COMPLICACIONES

La tasa de complicaciones graves asociadas a los bloqueos periféricos es baja. Sin embargo, las complicaciones menores pueden llegar a un 50% presentando quejas como equimosis (23%), dolor en el local de la punción (40%) y parestesias – amortiguamientos transitorios en el miembro superior (11%).

 

La distancia desde la piel hasta las raíces del plexo braquial (bloqueo inter-escalénico) es muy corta, alrededor de 2.5 a 3.5 cm. De tal manera que la administración de anestésico puede provocar un bloqueo epidural o espinal total con necesidad de soporte ventilatorio y cardiovascular, por tal motivo, todos los procedimientos anestésicos citados anteriormente se deben realizar siempre dentro del quirófano, donde el anestesiólogo cuente con todos los equipos y medicamentos de monitoreo y reanimación. Además, se deberá usar una aguja corta, administrando bajos volúmenes de anestésico y hacerlo de forma lenta.  

 

Dentro de las posibles complicaciones puede presentarse también un periodo transitorio de ronquera por alcance del anestésico al nervio laríngeo recurrente (vecindad) y momentos de hipotensión y bradicardia durante el acto quirúrgico, sobre todo en aquellos que son colocados en posición de silla de playa (semi sentado) durante las cirugías de hombro.

 

A nivel pulmonar, el bloqueo inter-escalenico o supra clavicular pueden alterar la biomecánica diafragmática una vez que el nervio frénico atraviesa muy cerca de la anatomía del plexo braquial. Así, está contra indicado realizar anestesia con bloqueo regional del plexo en pacientes que no toleren una reducción de la función pulmonar en un 30%.

 

El trastorno de Neumotorax es una complicación que puede aparecer en 0,5 a 6,1% de los procedimientos de bloqueo supra clavicular, cuyos síntomas puede aparecer en las 6 a 12 horas siguientes (en pacientes no sometidos a ventilación positiva), mucho menos frecuente en los procedimientos inter-escalénico o infra clavicular. El diagnóstico es confirmado con una radiografía de torax en expiración.

 

Las lesiones vasculares son infrecuentes, posteriormente al bloqueo axilar es muy común que aparezcan manchas moradas o equimosis a nivel de la axila. El hematoma o disección arterial es raro acontecer.

 

Finalmente, las lesiones de los nervios periféricos durante los procedimientos de bloqueos anestésicos varían alrededor del 0.4%. Las primeras manifestaciones cuando hay alguna lesión se manifiestan en las primeras 48 horas y suelen desaparecer la gran mayoría a las 6 semanas y pueden otras permanecer hasta 1 año en menos del 1%.

 

La gran mayoría de los casos de lesión neurológica en el contexto de paciente quirúrgico se debe al propio trauma grave o politraumatismo. Durante la cirugía, puede haber manipulación, una inadecuada posición del paciente en la cama quirúrgica, yeso muy apretado, uso inadecuado del torniquete neumático prolongado, etc. En esta circunstancia, será necesaria la realización de examen de electroneuromiografia para determinar el grado de afectación del nervio y servir como línea de base para acompañar su evolución y recuperación. 

 

Las causas de lesión de nervio de origen anestésica no son bien determinadas, así por ejemplo se tiene a las parestesias o el dolor en el local debido al uso de instrumentos (agujas cortantes inadecuadas), técnica inapropiada que puedan seccionar al nervio o la infiltración intraneural de anestésico que provoque neurotoxicidad.